Chuño y Mote es un proyecto multimedia que narra los contrastes de la Bolivia contemporánea a través del cuerpo, la memoria y una mirada múltiple que entrelaza voces femeninas y visiones excéntricas. Un viaje entre los rings de las cholitas luchadoras y las calles de La Paz, entre fuerza y dulzura, rituales y revoluciones silenciosas.

El título remite a dos elementos simbólicos de la cultura andina: el chuño, papa deshidratada y resistente, símbolo de fuerza y supervivencia; y el mote, maíz hervido y suave, que representa alimento y ternura.

Fotografía, video y sonido se fusionan para devolver una realidad compleja, hecha de identidades plurales y luchas cotidianas.

Fotografías en película
© Bernardo Mancioli

La selección fotográfica de Chuño y Mote narra la cotidianidad y la transformación pública de las cholitas luchadoras, figuras emblemáticas de la Bolivia contemporánea. A través de una mirada cercana, el reportaje explora la dualidad que las caracteriza: mujeres que se mueven entre el cuidado de la familia y la violencia coreografiada del ring, entre la tradición indígena y la búsqueda de emancipación.

El itinerario visual se abre con una vista aérea de La Paz, un escenario suspendido entre altitud física y tensiones sociales, donde la lucha se convierte en un gesto simbólico. Le sigue un retrato íntimo de dos luchadoras y de un luchador “exótico”, personaje deliberadamente provocador que actúa como contrapunto masculino a la épica femenina.
Las imágenes documentan momentos domésticos, instantes de vulnerabilidad y el orgullo con el que las protagonistas comparten su historia, mostrándonos trofeos y señales concretas de su fuerza.

En el detrás de escena, la preparación para el combate se carga de ritualidad: maquillaje, vestuario, esperas. En un gesto sencillo –como posar el sombrero tradicional en el borde del ring– se condensan identidad, pertenencia y resistencia. Cada detalle visual contribuye a construir un relato complejo y estratificado, que va más allá de la espectacularización de la lucha libre para devolver voz y cuerpo a mujeres que reescriben su papel en la sociedad boliviana.

El reportaje fue finalista en
The Photojournalism Prize (PJP).

Tráiler

Documentary Short Film
Italy
(Production) / Bolivia (Filming) — 2025 — [8’40’’]

Chuño y Mote es un video que construye una narración visual y sonora en torno a los contrastes que atraviesan la sociedad boliviana, y en particular la ciudad de La Paz: género e identidad, fuerza y dulzura, visibilidad e invisibilidad, emancipación declarada y discriminación latente.

El título mismo evoca un doble: el chuño, papa andina deshidratada, símbolo de resistencia y dureza; y el mote, grano de maíz hervido, suave y nutritivo. Este dualismo atraviesa todo el video, donde las imágenes de los luchadores y las luchadoras –también retratados en la sección fotográfica– se alternan con tomas suspendidas de la ciudad, espacios públicos y privados, momentos lentos y gestos intensos.
El montaje trabaja por contrastes: entre la teatralidad de los combates y la cotidianidad de sus protagonistas, entre las afirmaciones de poder y los gestos de cuidado.

Se presta especial atención a la disparidad entre representación y realidad: mientras los datos oficiales hablan de una creciente participación política femenina –con un 53,1% de mujeres en el parlamento, el tercer índice más alto del mundo–, la realidad urbana muestra una emancipación aún parcial, obstaculizada por estereotipos, violencia y privilegio masculino.

Junto a las mujeres que luchan por legitimarse, aparece un luchador que interpreta un personaje deliberadamente exótico y ambiguo, jugando con los códigos de la sexualidad.

Sin embargo, para él tampoco fue sencillo al inicio: tuvo que enfrentar discriminaciones y resistencias en una sociedad profundamente conservadora. Aunque su posición –en cuanto hombre– le garantiza todavía ciertos privilegios, su elección performativa sigue siendo un acto de coraje, que visibiliza nuevas posibilidades identitarias.

Desde el punto de vista formal, la elección del slow motion no es puramente estética: cada gesto, cada mirada y cada movimiento se ritualizan, acercándose a una dimensión casi sagrada. El fluir ralentizado acompaña al espectador como una corriente, meciéndolo en la narración y dando espacio a micromovimientos y detalles.

La voz narrativa, aunque construida a partir de los relatos de tres narradores diferentes, adopta una forma unificada y coherente, devolviendo una perspectiva íntima y colectiva al mismo tiempo. Una identidad coral que guía al espectador a través de los distintos niveles del relato.

El video concluye con una escena emblemática: una luchadora, atrapada en una llave por parte del árbitro, es arrastrada en una ronda infinita, suspendida, que progresivamente se desvanece. Un final abierto y metafórico que devuelve la idea de una lucha nunca concluida: por la igualdad, por la visibilidad, por una identidad en continua transformación.

Video
© Isabella Mancioli

Música
© sea/son – Michelangelo Ciminale

Indie Short Fest

Award Winner, Nov 25
Best Documentary Short

San Diego Independent Cinema Awards

Award Winner
Best Cinematographer

Golden Short Film Festival

3rd quarter WINNER
Golden Soundtrack Category

[Michelangelo Ciminale]

Indie Short Fest

Annual Official Selection
Best Documentary Short

Berlin Short Film Awards

Finalist with Honorable Mention
Best Women Empowerment Film

Zero To Hero Short Film Festival

Finalist
Best No-Budget Short

Roma Short Film Festival

Official Selection
Short Documentary

VISF Verona International Short Film Fest

Official Selection
Documentary Short Competition
Best Cinematography

Como hermanos, mezclamos nuestras diferencias para devolver el mundo en toda su complejidad: dos miradas, un solo relato.